miércoles, 21 de enero de 2015

La primera vez que vi su sonrisa pensé que no podía existir algo tan hermoso y terrorífico a la vez. Por alguna razón mi principal objetivo se convirtió en hacerle reír. Quería disfrutar de el placer que se me otorgó al tenerle cerca. Observé su rostro en silencio, escuchándole reír de algún chiste malo que alguien contó. Grabando en mi memoria cada gesto que el hacia, citando mentalmente las palabras que él me decía. Imaginé verle dormir dulcemente, respirando tranquilamente mientras yo le rozaba el pelo. Quería tener alguna escusa para contarle que no soporto tenerle lejos, pero cada vez que tenía la oportunidad desaparecia.
Desde que le vi sonreír en aquel banco, supe que quería despertarme todos los días con esa sonrisa reluciente que me hace sonrojar aunque solo me la imagine.
Tengo una lista de canciones que me gustaría dedicarle, la mayoría de ellas le explican a la perfección lo que me hace sentir con ponerme simplemente un hola.
Y es que de verdad, no sé como explicar como algo tan pequeño y bonito puede crear sentimientos tan fuertes, crueles y dolorosos.

lunes, 19 de enero de 2015

Entre tus rejas.

Ya no soy lo que era, me cuentas historias de lo que es el amor y me dices que yo me desvíe.
Que estoy loca y yo respondo: tu también, o te crees que no me he dado cuenta que te pones nervioso, que la piel de gallina aparece, que tienes un zoológico en tu estómago cuando me ves aparecer, y que quiero estar contigo hasta que nos cansemos de vernos, se me hace un nudo en la tripa cuando te veo aparecer y no lo puedo entender.
¿Que es lo que he cambiado?
Sigo mirando fotos tuyas para sonreír cuando estoy triste o cuando te extraño, no es que no lo quiera entender, es que he dado un paso más a otra manera de ver el amor.
Me dices que es malo, que el amor así no es amor, que primero soy yo y después tú.
Pero no te quiero comprender, una vez que sonríes me quedo atrapada entre rejas de las que no quiero salir aunque tenga la opción.
Soy una chica corriente, o quizás no tanto, me dedico a leer tumbada en la cama esperando un mensaje que quizás, no llegue nunca.
Y la gente dice que debo esperar, escuchar y pensar, que antes de actuar debo de recapacitar, pero deberías de saber cuantas son mis ganas de tenerte aquí tumbado conmigo mientras yo leo en voz alta algún poema. Me encantaría ver contigo películas de miedo y quedar abrazada de ti, o llorar por alguna película de amor y que tu me susurres que me quieres y me seques esas lágrimas.
Pero debo esperar, esperar, esperar, esperar... Siempre esperar.
Aunque mientras tanto te sacaré dequicio por que esa es mi única manera de explicarte indirectamente que me tienes entre tus rejas.

lunes, 12 de enero de 2015

Una sonrisa..

Un texto deja de ser hermoso cuando es editado, así como un amor deja de serlo cuando una sonrisa cambia.
Una sonrisa que antes era amor y ahora es costumbre, y las costumbres son buenas pero amar por costumbre no.
La costumbre te lleva a la rutina, y la rutina cansa, como una canción en modo aleatorio, o tres días seguidos lloviendo y sin poder salir de tu casa.

Una sonrisa te cambia el mundo que tenias en mente con esa persona, las caricias, las miradas, los "te quiero", tus sueños de estar con esa persona eternamente, aquel pensamiento que se aleja cada vez mas sobre  tener hijos con esa persona cuando lleven unos seis años juntos, el sueño de pasar por el altar y verle sonreirte como si no deseara que nadie mas estuviera en ese lugar, el sueño de tener un perro, un gato, dos hijos y una casa preciosa. El deseo de llegar a la noche a tu casa después del trabajo y que esa persona te espere con una velada romántica para celebrar los ocho años juntos. Ver cumplir a vuestros hijos años, y que crezcan sanos y llenos de vuestro amor, aquel que sigue a pesar de las peleas. Llegar a los 60 juntos y ver a tus hijos que ya han pasado la juventud y que quizás estén apunto de contraer matrimonio igual de felices que sus padres, jubilarte junto a esa persona, viajar a Grecia, ir a Italia, besarse junto a la Torre Eiffel.
Volver al lugar donde se conocieron y recordar los sueños que siempre quisieron vivir, ver fotografías de vosotros dos juntos sonriendo, en un viaje, en un cumpleaños, en un parque, en un paseo.
Y todo eso ya no existe por esa sonrisa, la sonrisa que cambio tu mundo, tus sueños, tus expectativas.

viernes, 2 de enero de 2015

Hoy.

Hoy te odié.
Te odié por qué desde el segundo en el que te vi, me sorprendiste.
Te miré a los ojos y sentí mil y una mariposa y aún no había oído tu voz.
Y dios cuando la oí .. El mundo entero se esfumó.
Y todo eso sin hablar de tu sonrisa. ¿A cuantas chicas has mandado al hospital por paro cardíaco?
Te observé de pies a cabeza, durante un minuto eterno, sin escuchar ni ver el exterior.
Y fue ahí cuando sonreiste, y realmente el universo se concentró en ti, ni el más hermoso ser mitológico podría superar esa sonrisa.
Pero no fue lo peor.
Después de medio morir, reiste y fue en ese microsegundo, donde me di cuenta que hiciera lo que hiciera tú ya estabas dentro de mi.