jueves, 25 de septiembre de 2014

Te despiertas un día y lo único que quieres hacer es abrazar a alguien y decirle boberías. Te apetece contarle cuanto le echas de menos, cuando te gusta su sonrisa y cuanto echabas de menos sus besos. Quieres mirarle contar sus sueño y aunque no te enteres le sonríes por que sabes que es feliz soñando eso. Deseas ver como sale su sonrisa cuando le dices que es maravilloso, y deseas escucharle decir que te adora, que adora hasta tus miedos. Quieres verle reír, dormir, comer, bostezar, discutir, llorar.. tan sólo quieres verle. Hacerle feliz y saber que quizás ese amor no dure para siempre, pero sabes que serás feliz mientras este a tu lado. Tienes ganas de correr tras de el para vengarte cada vez que te dice que eres torpe por que te equivocaste escribiendo algo. Tienes ganas de discutirle quien quiere más a quien y tienes ganas de pasar horas pegada al teléfono hablando por que te extraña. Tienes ganas de que alguien te pueda querer al menos la mitad de lo que tu podrías quererle y eso, quieras o no, es el sueño de toda persona.