Desearía ser agua. Agua que recorre tu cuerpo, que te siente, que te relaja. Desearía vivir eternamente en diferentes maneras. Viajar y recorrer el universo siendo agua. Desearía ser tan frágil y fría como una gota de agua, que los incomprendidos me vieran hermosa como ellos a la lluvia. Desearía poder transformarse como el agua lo hace en nieve y ver a los niños disfrutar junto a mi. Desearía viajar por las nubes, y descender en caída libre hasta llegar a algún charco rodeada de más agua. Desearía llegar al mar y ver especies increíbles, habitar con ellos. Desearía evaporarme y convertirme en una nube, ver el mundo a mis pies, respirar y ser libre.. libre como los pájaros que me acompañarían surcando los cielos, o como aquellos delfines que saltan observando el exterior, viviendo lo mejor de los dos mundos. Desearía ser agua para estar en la montaña más alta de el mundo y ver el amanecer del primer día del año y sentirme satisfecha por conseguir algo que nadie había conseguido. Desearía estar en una presa y convertirme en algo bueno para las personas creando electricidad. Desearía ser agua para hacer vivir a los árboles quemados, a la primera hierba de primavera. Desearía cambiar todos los días mi manera de ser y que me quieran a pesar de ello.